Miro al cielo y comparto lo que observo con quien lo quiera leer.
Este Blog está dedicado a la Astronomía, la más antigua de las ciencias y la que actualmente plantea los mayores enigmas.
La Luna llena sale cuando se pone el Sol y se pone con la salida del Sol del día siguiente. Permanece en el cielo toda la noche, dificultando la observación de otros objetos astronómicos, e incluso la suya propia. A cambio, adorna el paisaje nocturno, y nos da la oportunidad de hacer algunas fotos diferentes.
Las que veis a continuación las he tomado esta mañana, con la Luna baja a punto de ocultarse tras las nubes y el edificio de Telemadrid en primer término, todo iluminado por la luz rojiza del Sol del amanecer.
El
arte y la ciencia van a menudo de la mano, y a veces se encuentran
unidos en los lugares más insospechados.
Fuerteventura
es una isla que no deja indiferente a nadie. Su paisaje plano,
continuamente azotado por el viento y abrasado por el Sol, está
salpicado de viejos volcanes erosionados. La ausencia casi total de
vegetación y los colores ocres típicos del desierto, le confieren
un aspecto áspero, no muy diferente de las imágenes que envían las
sondas de la NASA de la superficie de Marte.
Fuertventura.
Valle de Santa Inés
Pero
en la frontera entre el desierto y el mar se encuentran las playas
más espectaculares de España, amplias, de fina arena blanca, y
bañadas por un Océano Atlántico diferente a cada hora del día.
Puerto
del Rosario, la capital de la isla, cuenta con un parque escultórico
que se extiende por toda la ciudad, compuesto por más de 50 obras
modernas que adornan plazas y avenidas. Una de esas obras es un gran
reloj de Sol.
El
reloj es un homenaje a los elementos naturales que confieren a la
isla su carácter:
El
mar: la esfera del reloj tiene forma de barco.
El
viento: las velas del barco son en realidad veletas, que se
orientan indicando la dirección del viento.
El
Sol: ilumina el reloj durante todo el día, marcando la hora.
El
reloj es de tipo vertical, orientado al Sur . Marca la hora solar
desde las 6 de la mañana hasta las 6 de la tarde. Los números son
arábigos. No hay líneas, solo un punto junto a cada número.
Está
situado en una rotonda de la carretera por la que se accede a la
ciudad desde el Sur, frente a un gran centro comercial. Uno de los
lugares más concurridos de la isla.
Los aviones son los precursores de las naves espaciales, y los primeros astronautas tanto norteamericanos como soviéticos eran pilotos militares.
En esta línea, no es raro encontrar personas interesadas en la aviación y en la exploración espacial. Las fotos que presento hoy espero que gusten especialmente a esas personas. Están tomadas en el aeródromo de Cuatro Vientos, en Madrid, en dos días distintos, durante sendas exhibiciones de la Fundación Infante de Orleans, que dicho sea de paso, mantiene la mejor colección de aviones históricos en estado de vuelo de España (y una de las mejores de Europa).
Las fotos están hechas con una cámara Olympus E-500 con teleobjetivo zoom de 300 mm de distancia focal. No se ha aplicado ningún tratamiento a las imágenes, salvo recortar parte del cielo. La Luna, simplemente, estaba ahí.
En esta aparece de frente el velero Slingsby T.45 "Swallow", con su vuelo lento, silencioso y majestuoso. Una estampa preciosa.
Aquí vemos la avioneta de construcción amateur Jodel D.119. "Compostela", elegante y sencilla, en la exhibición de octubre de 2012.
En la última imagen, tomada el mismo día que la primera, dos máquinas impresionantes: arriba, plateado y rojo, el Hispano Aviación HA-200 "Saeta", el primer reactor diseñado y construido en España, en los años 50; abajo, amarillo, el North American T-6 "Texan", avion de entrenamiento avanzado diseñado en Estados Unidos en la década de 1930.
La Fundación Infante de Orleans realiza 10 exhibiciones al año, si la meteorología lo permite, los primeros domingos de cada mes, excepto enero y agosto. A veces la Luna colabora en el espectáculo.
Día 20
a las 14:33 TU: cuarto creciente, en Acuario.
Día 28
a las 14:47 TU luna llena: en Tauro.
En su
recorrido por la Eclíptica, este mes la Luna se podrá observar
cerca de:
Día 1:
Júpiter.
Día 11:
Venus.
Día 12:
Saturno
Día 16:
Marte.
Día 19:
Neptuno
Día 23:
Urano
Día 28:
Júpiter.
Mercurio
Pasa por
su conjunción inferior el día 17. Solo es observable hacia el final
del mes, poco antes de la salida del Sol. Pasa de magnitud +1,6 el
día 26 a -0,3 el día 30.
Venus
Comienza
el mes en Leo y lo termina en Virgo, brillando en magnitud -4. El día
17 pasa a menos de 4º al Norte de Spica.
Saturno
Tras
pasar por detrás del Sol, el planeta de los anillos reaparece al
alba, brillando en Virgo con magnitud +0,6.
Conjunción
Venus – Saturno: el día 27 los dos planetas aparecen en el
cielo separados solo 0,6º
Imágenes generadas con Stellarium
Marte
Visible
al anochecer hacia el Suroeste. Solo alcanza magnitud +1,6. El día
18 podrá verse a través del telescopio muy cerca de la Nebulosa del
Lago (M8), pero muy cerca del horizonte..
Júpiter
Es el
único planeta visible casi toda la noche. Se encuentra en Tauro.
Este mes su movimiento es retrógrado con respecto a las estrellas.
Su distancia con Aldebarán se reduce de 7º a 5º.
Lluvias
de Meteoros
Las
Leónidas, alcanzan su pico de actividad el día 17, con el
radiante muy alto al final de la noche, y sin luna que moleste la
observación.
Eclipses:
Entre
los días 13 y 14 un eclipse total de Sol será visible desde
el Norte de Australia y parte del Pacífico Sur.
El día
28 se producirá un eclipse penumbral de Luna, casi
inapreciable, y no visible desde España.
Aunque
en todas las guías de observación se cita a Perseo como una de las
constelaciones de invierno, se puede observar ya desde esta época
antes de la medianoche, sobre el horizonte Este, un poco más alta
cada noche.
Sin
ser una región del cielo especialmente llamativa, contiene varios
objetos de interés fácilmente observables con telescopios de
pequeño tamaño, o incluso a simple vista. En este artículo me
centraré en dos: Algol y el Doble Cúmulo.
Algol (βPersei) es la segunda
estrella más brillante de la constelación. El nombre, de origen
árabe, se usa en occidente desde el siglo X de nuestra era, y
significa literalmente “la cabeza del demonio”.
Según
la mitología griega, Perseo, hijo de Zeus, fue enviado a luchar
contra las Gorgonas, tres criaturas terribles, con el cabello de
serpientes y capaces de petrificarle a uno con la mirada. La historia
es muy antigua y presenta diferentes versiones, pero todas coinciden
en que Perseo cortó con una espada curva o una hoz la cabeza de
Medusa, la única de las tres Gorgonas que no era inmortal, y con
ella en la mano se le representa en el cielo.
Perseo
con la cabeza de Medusa. Bronce de Benvenuto Cellini, 1554. Plaza de
la Señoría, Florencia. Foto: Wikipedia.
Por
tanto, Algol es la cabeza de Medusa, y tratándose de un demonio, la
estrella ha inquietado a generaciones de astrónomos, desde que se
observó que es variable, y más aun cuando se constató que las
variaciones de brillo son periódicas.
Hoy
sabemos que Algol es un sistema triple, situado a 92 años luz del
Sol. Las dos componentes principales del sistema distan tan solo
0,062 Unidades Astronómicas (unos 9.300.000 Km), y vistas desde la
Tierra producen eclipses a intervalos regulares de 2 días, 20 horas
y 49 minutos, en los que el brillo del sistema cae desde magnitud 2,1
hasta magnitud 3,4 durante unas 10 horas. La tercera componente,
situada a una distancia media de 2,69 Unidades Astronómicas de las
otras dos, no interviene en los eclipses.
El
doble cúmulo, conocido también como Caldwell 14, está formado por los cúmulos abiertos NGC 884 y
NGC 869, que destacan sobre el fondo de la Vía Láctea. Las diversas
fuentes que he consultado dan valores distintos para la distancia del
Sistema Solar a los cúmulos. Me quedo con la que indica Stephe James
O'Meara en su libro “The Caldwell Objets”: unos 7.300
años luz para ambos cúmulos, la separación entre ellos se estima
en unos pocos cientos de años luz, dato que unido a la edad de sus
estrellas, 5,6 millones de años para NGC 869 y 3,2 millones de años
para NGC 884 nos hace pensar que se formaron a partir de la misma
nube molecular. Son los cúmulos más jóvenes conocidos en la
galaxia: como ejemplo, a las Pléyades se le calcula una edad de unos
150 millones de años, y a nuestro Sol unos 5.000 millones de años.
El
Doble Cúmulo de Perseo en diciembre de 2007. Las estrellas menos
brillantes son de magnitud 11 aproximadamente. Foto de Ángel Pérez.
Cámara Mintron 12V1 EX, objetivo Computar zoom 12 -75 mm, desde
Fuerteventura.
Los
cúmulos son conocidos desde la antigüedad, posiblemente desde
tiempos prehistóricos, porque su magnitud combinada es solo
ligeramente superior a 4, lo que les hace visibles sin necesidad de
ayuda óptica con un cielo oscuro, como una estrella difusa.
Hiparco
los incluyó en su catálogo de estrellas en el año 130 A.C.
En
su “Mitología del firmamento”, Eratóstenes describe la
constelación de Perseo, y tras hacer un repaso de las estrellas que
la componen indicando las partes de los cuerpos del héroe y la
Gorgona que ocupan, concluye diciendo:
“La
cabeza (de Perseo) y la segur (la hoz) carecen de
estrellas, aunque parecen intuirse en un conjunto nebuloso”
¿Es
el “conjunto nebuloso” el doble cúmulo? Es posible.
O'Meara
dice que el doble cúmulo representa la empuñadura de la espada, aunque yo creo que
es más fácil imaginar la figura de Perseo con la cabeza cerca del
doble cúmulo, algo parecido a como se representa en el programa
Stellarium (aquí sin espada, pero con un escudo).
Otra
pregunta interesante que se formula O'Meara en su libro sobre los
objetos Caldwell es ¿por qué el doble cúmulo no figura en el
catálogo Messier? Su argumentación desde un punto de vista
histórico y científico es sólida y puede resumirse en dos puntos:
Messier
no buscaba objetos vistosos del cielo profundo, sino cometas.
Catalogaba objetos de apariencia nebulosa (en su telescopio) que se
pudiesen confundirse con un cometa observado en el crepúsculo.
El
doble cúmulo está muy al Norte, alejado de la eclíptica, y de las
zonas del cielo donde habitualmente aparecen los cometas, y es fácilmente reconocible por un observador experimentado.
Pero
a finales de 2007 y principios de 2008 la Naturaleza decidió rebatir
estos argumentos, cuando el cometa 17P Holmes explotó y atravesó
con inesperado brillo la constelación de Perseo, pasando “cerca”
del doble cúmulo.
El
cometa 17P Holmes en diciembre de 2007. La estrella más brillante es
Mirfak (α Persei). Foto Ángel Pérez.
Cámara Mintron 12V1 EX, objetivo Computar zoom 12 -75 mm desde
Fuerteventura.